Me gustaría compartir con vosotros algo muy especial: mi primera publicación. Este hecho supone para mí un impulso, tanto emocional como profesional. Quizás no todos lo vean como algo tan importante, pero aquellos que me conocen sabrán que sí lo es. Aquellos que han compartido conmigo mi crecimiento me han visto escribir desde muy pequeña. Primero poemitas (muy cursis, claro está) y luego algo de prosa para acabar en relatos y proyectos de libro. Cuando por fin me deshice del miedo hace tres años, opté por no dar de lado mi amor por la escritura, quise dejar de ver aquellas composiciones como un simple hobby, y me embarqué en una maravillosa aventura llena de dificultades y palabras.
Hace unos meses me presenté a un concurso de microrrelatos. El amor era el tema principal, así que no pude evitarlo. No lo he ganado, quiero aclarar, pero tal ha sido el resultado que es como si así hubiese sido. De entre más de mil presentados, escogieron a trescientos cincuenta para publicarlos en este libro lleno de amor. Y el mío es uno de ellos. En todo este tiempo, es la primera vez que me siento reconocida en mi campo, y no puedo estar más orgullosa. ACEN me ha dado, primero la oportunidad de formar parte de este libro solidario, y segundo, la ilusión de ver publicado, por primera vez, algo que lleve mi nombre, un trocito de mí. Y por todo ello estoy realmente agradecida.
Os dejo un enlace al libro por si os apetece adquirirlo (12€):
Y aquí el microrrelato que ha conseguido hacerse un hueco entre sus páginas:
Apolíneo amor
«Eran principio y fin. Culmen de su búsqueda, génesis de su destino».
Esta sencilla línea está inspirada en mi pareja, porque así es como yo entiendo nuestro encuentro y nuestra relación.