Escogí, por suerte o por desgracia, las palabras «grifo» y «fotografía», y este ha sido el resultado final. Lo he titulado Una fotografía «grifeística». Espero que os guste (y que no os perturbe demasiado).
«La habitación parecía poseer vida propia, como en una fotografía, a través de la cual y por cuyos colores vibrantes se extrajese la esencia misma de la vida. La decisión del grifo determinaba los estados de dicha foto.
Nuestra historia comienza como cualquier otra: con el llanto salvaje del cristalino líquido. Despojado de su madre de metal, el agua nace del grifo entre gritos desesperados, ansiosa por descubrir el destino que le aguarda. Esta fotografía surge del estado primitivo de la existencia, donde puede apreciarse la fuerza de la naturaleza capaz de silenciar al mundo que, entre alaridos, lucha por su propia supervivencia.
La selva retratada nos muestra la capacidad animal del ser humano, que se incorpora a la sociedad con la furia desmedida de un león dominante. Creyéndose el dueño del lugar, gobierna a sus anchas y aplasta toda luz que determine contraria a su pensamiento. Esa luz, ese brillo que refleja en su acero la vida que rodea al grifo, no es otra cosa que la imagen captada por los ojos del que mira.
Pero, ¿qué hay más allá del estático movimiento? Introduzcámonos con gracilidad en la fotografía que se torna atardecer cuando el grifo encorva su cuerpo. El sonido se vuelve sutil, silencioso, precavido; la imagen, trémula, calmada. El paso del tiempo edulcora aquella vida de sabores intensos, contiene la vitalidad emanada de la fuente y talla la gema que da forma al humano convertido en sabio.
Recorremos el paisaje de belleza mansa por el fluir del agua. Un hilo se escapa por el filtro del grifo, apenas queda un suspiro del grito que inundó la habitación.
Hasta que al fin, gota a gota, desaparece la vida en su fotografía definitiva. Por siempre, permanecerá abierta la ventana al pasado, a ese tiempo en pausa en el que el ser humano quedó aparcado al recuerdo. Aquel grifo sellado que retuvo la existencia nos regala la oportunidad de rememorar, en su fotografía, la vida del que, un día, fue protagonista».

