Palabra, flecha ígnea, tú me atraviesas.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Amor de mis amores

Deja que me quede sin razones,
que te roce siempre los talones,
que mis dedos pinten corazones

y tiñan tu yelmo de colores.
Mi alma solo la alcanzan los mejores,
¿serás tú el amor de mis amores,

el que me ayude a matar dragones
y llene con cientos de flores
mis desguarnecidos jarrones?

Llega pronto con tus legiones
a romper mi silencio en clamores,
que me cansé de las rendiciones

y de las malas decisiones,
el plural de las pasiones
y las mil indecisiones.

Entonces, dime sin temblores,
de corazón y sin fervores:
¿serás tú el amor de mis amores?

jueves, 5 de septiembre de 2013

Apunte literario (30)

Amigos lectores, hoy por fin acaba mi agónica época de estudio. Tras el examen de esta tarde, comenzarán oficialmente mis vacaciones y no se me ocurre mejor forma de celebrarlo que disfrutando de la feria de mi ciudad en la queridísima compañía de mis amigos. Tomaré unos rebujitos a vuestra salud.
Pero hasta que eso suceda, quiero que nos despidamos de los libros —solo por un tiempecito— con un soneto muy especial para mí. Hace unos años, cuando tan solo tenía dieciocho, el que era mi novio reescribió parte de este soneto con el fin de dedicarme unas palabras preciosas y sinceras. Entenderéis que por eso le tenga tanto cariño a estos versos de Garcilaso de la Vega.

«Escrito'stá en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo:
vos sola lo escribistes; yo lo leo
tan solo que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto,
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero;

cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero».