Palabra, flecha ígnea, tú me atraviesas.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Con todo por hacer

Reanima este corazón muerto
que incluso yerto
no deja de doler.
Rechina en sus latidos,
dice que no quiere hacer ruido,
pero tampoco volver.
Mientras, se mantiene en pausa
porque no encuentra la causa
por la que de nuevo enloquecer.

Y ahí está en mi lado izquierdo,
amarrado a los recuerdos,
con todo por hacer.

No levanta la cabeza,
hizo caso a las flaquezas,
olvidó quién solía ser.
¿Cómo hago que reaccione,
que baraje sus opciones
si ya no quiere querer?
El amor lo ha abatido,
condenado a lo vivido,
a las fauces del ayer.

Y aquí en mi lado izquierdo,
poquito a poco pierdo
con todo por hacer.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

jueves, 14 de noviembre de 2013

Apunte literario (33)

A veces no somos capaces de expresar cómo nos sentimos por dentro y deseamos que, aquel que nos observe, lo adivine al mirarnos a los ojos. Esa angustia que se siente en la garganta parece que se hace ligera si no es necesario decir palabra para que alguien nos entienda, pero esto no suele suceder. A menudo, y como es lógico, debemos articular nuestros sentimientos si queremos consuelo o desahogo. Y en ese deseo por que la mirada pueda decir lo que no puede la voz se basa este poema que os traigo. 
Su autor: Joaquín Romero de Cepeda.

«Hablá, mis ojos, mirando,
pues la lengua está impedida,
descubrid esta herida
mil lágrimas derramando;
decid lo que estoy pasando
con mirar:
lo que yo no sé hablar.

Si no acertare a decir,
ojos, que muero por ver,
en vos podrán conocer
lo que no puedo encubrir.
Dad, mis ojos, a sentir,
con mirar
pues tan bien sabéis hablar».

martes, 12 de noviembre de 2013

Apunte literario (32)

Hoy vengo a amenizaros la semana con mi último descubrimiento. ¿Alguna vez os ha pasado que habéis cambiado el orden de las palabras al hablar y, como consecuencia, soltado cosas como: «corrón de buceo»? A mí sí, y más a menudo de lo que me gustaría admitir. Siempre había pensado que era algo presurosa al hablar y que por eso cometía estos errores que, a pesar de todo, al final siempre provocaban alguna lagrimita. De risa. 
Pero resulta que este tipo de lapsus incluso tiene nombre; spoonerisms (spoonerismos, si lo españolizamos). La palabra proviene de un profesor de Oxford de finales del siglo XIX, principios del XX, en cuyas clases de la universidad eran frecuentes las confusiones del profesor que daban lugar a frases hilarantes. Su apellido; Spooner.
Para completar la anécdota, he dado también con unos versos que se valen de estas equivocaciones para crear, del gazapo, la rima. Un genialidad.
Con maestría: José Manuel Marroquín.

«Ahora que los ladros perran,
ahora que los cantos gallan,
ahora que albando la toca
las altas suenas campanan;
y que los rebuznos burran,
y que los gorjeos pájaran
y que los silbos serenan
y que los gruños marraban
y que la aurorada rosa
los extensos doros campa,
perlando líquidas viertas
cual yo lágrimo derramas
y friando de tirito
si bien el abrasa almada,
vengo a suspirar mis lanzos
ventano de tus debajas».

jueves, 7 de noviembre de 2013

Tiempo de quebranto

Este sábado convencí a mi querido amigo Enrique Rubio para que me dejase publicar uno de sus poemas. En realidad, soy fan declarada de sus rimas, complicadas y suaves al mismo tiempo. Tiene más fluidez escribiendo de la que imagina y siempre insisto en ello, pero él me ignora... Así que, orgullosa del trofeo conseguido, lo expongo para vosotros en esta acogedora vitrina de mi casa virtual. Sabéis que aquí sois todos bienvenidos.

TIEMPO DE QUEBRANTO

«Quebranto por la ausencia
que ahora es requerida,
por la pura inexistencia
tan nacimiento de vida
del hogar de su presencia,
oxígeno de mi moral,
por la cual sufro apetencia
magnética, pura y total.

No es solo urgencia
o un capricho pasajero,
es más que eso: una vivencia
necesaria en que me duelo,
aun gozando de experiencia
de hallarme desterrado.
Cruel puñal de indiferencia
se me hunde en los costados.

Obligado con vehemencia
a arrastrar tamaña tara,
tan personal silente dolencia
que jamás se soportara,
mil veces con inclemencia
soy vencido y me levanto,
dueño de falsa resilencia...
Crudo tiempo el de quebranto».

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Apunte literario (31)

Ya envuelta en mantas, abro mi libro de cabecera para saborear una buena lectura antes de caer rendida y..., no puedo evitar saltar de la cama. Quiero que, los que esta noche durmáis solos, os sintáis arropados —qué menos— por estos versos de Juan Rufo. A vosotros os regalo este epigrama titulado A una pastora.

«Si vais a ver el ganado,
muy lejos estáis de verme,
porque en haberos mirado,
no supe sino perderme.
Si vais a ver el perdido,
tampoco me ved a mí,
pues desde que me perdí,
por ganado me he tenido.
Y si al perdido y ganado
vais a ver, bien podéis verme,
pues en haberos mirado
supe ganarme y perderme».

martes, 5 de noviembre de 2013

«Quédate..., conmigo»

Silencia mi voz
con ese beso indebido,
porque tras el último adiós
se quedará mi suspiro
confuso
contigo.

Querrás coger mi mano
y frenarme a voz en grito,
pero te quedarás callado
como adormecido,
ausente,
pasivo.

Tan solo después
de que yo me haya ido
podrás decirle al aire
frustrado y cohibido:
«quédate...,
conmigo».