Palabra, flecha ígnea, tú me atraviesas.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Apunte literario (33)

A veces no somos capaces de expresar cómo nos sentimos por dentro y deseamos que, aquel que nos observe, lo adivine al mirarnos a los ojos. Esa angustia que se siente en la garganta parece que se hace ligera si no es necesario decir palabra para que alguien nos entienda, pero esto no suele suceder. A menudo, y como es lógico, debemos articular nuestros sentimientos si queremos consuelo o desahogo. Y en ese deseo por que la mirada pueda decir lo que no puede la voz se basa este poema que os traigo. 
Su autor: Joaquín Romero de Cepeda.

«Hablá, mis ojos, mirando,
pues la lengua está impedida,
descubrid esta herida
mil lágrimas derramando;
decid lo que estoy pasando
con mirar:
lo que yo no sé hablar.

Si no acertare a decir,
ojos, que muero por ver,
en vos podrán conocer
lo que no puedo encubrir.
Dad, mis ojos, a sentir,
con mirar
pues tan bien sabéis hablar».

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