Palabra, flecha ígnea, tú me atraviesas.

martes, 19 de mayo de 2015

Cinco cerditos

 Entre palabras anda la historia. 

Autora: Agatha Christie


Confieso que, cuando leí el título de la novela, me quedé absolutamente intrigada. Cinco cerditos, ¿en serio? No se me ocurría nada lógico que explicara por qué esta mujer llamó así a una de sus historias. Le daba vueltas al asunto en un segundo plano mientras leía el prólogo. Ya en la primera parte y, antes de que tuviera tiempo para seguir devanándome los sesos, el protagonista (el investigador privado Hércules Poirot) me cuenta sin más a qué hace referencia. De pronto, todo tiene sentido. 
¿Lo comparto con vosotros...? No, mejor os dejo la satisfacción de resolver este primer misterio.
La novela está estructurada en tres partes. En la primera, el investigador tiene una entrevista con cada uno de las personas que intervinieron en el caso; en la segunda, se incluyen los relatos de los implicados; y en el tercero, las ansiadas conclusiones.
He de decir que el libro es sumamente interesante. Se trata de un asesinato condenado dieciséis años atrás cuya resolución no parece convencer a Carla, la hija de la acusada. Ella, ya adulta, pide al investigador que repase los hechos y alcance a conocer lo que realmente sucedió, pues a su parecer, no se corresponde con lo redactado en los informes policiales. La joven no presenció lo ocurrido, pero confía ciegamente en la inocencia de la madre. ¿Este descubrimiento llevará a Carla a reafirmarse en su convencimiento o a sentir una profunda y desgarradora desolación? Y es que sobre esto ronda el trasfondo de la historia: sobre perseguir la verdad.
«Siempre es preferible hacer frente a la verdad. Es inútil esquivar la felicidad falseando los hechos»
Desde un primer momento, Poirot va contando qué sucesos tuvieron lugar durante aquel septiembre de 19... (así nos muestra la fecha Agatha Christie) y mi mente construye teorías enseguida. ¿Y si fue la institutriz? ¿Cuál sería su móvil? Pero conforme voy conociendo a los personajes, la teoría cambia y se vuelve contraria a la anterior. Y así sucesivamente. Es un carrusel de presunciones por las que deseo apostar decidida a cada hoja, pero al que me acabo supeditando para dejarme llevar por las impresiones. Llega un momento en el que todos me parecen culpables y otro en el que creo que nadie pudo ser. Es emocionante.
¿Queréis un libro cuyo centro neurálgico sea una retahíla de misteriosos acontecimientos llevados a cabo por personajes psicológicamente bien trazados? Poirot es entonces vuestro hombre y Cinco cerditos vuestra próxima historia.

jueves, 14 de mayo de 2015

En los zapatos de Valeria

 Entre palabras anda la historia. 

Autora: Elísabet Benavent


Es el primer libro de la Saga Valeria. Muchas veces me han repetido eso de no juzgar a un libro por la portada, pero siempre acabo enganchada primero por ella. Así llegué a este libro. Me parecieron muy originales aquellas piernas acabadas en taconazos y no me equivoqué cuando imaginé que el libro prometía. Promete y cumple, por supuesto.
Fui a La Casa del Libro del centro de Madrid y allí comencé a leerlo —hay sillones donde relajarte, incluso te invitan a una taza de café. Es maravilloso, os lo aseguro—. Cuando terminé el primer capítulo lo tuve claro, la historia sería mía. Y así sucedió.
Valeria es una joven en la flor de la vida que, aunque tienda a autoconvencerse, está atrapada en un matrimonio venido a menos desde hace un año. Es una mujer cuya pareja ha sido su gran amor, su mejor amigo; y sin embargo, algo falla entre ellos. Reproches, desinterés, (falta de) rutina: son algunos de los diablillos a los que se enfrenta su relación y Valeria intenta, una y otra vez, desterrarlos, pero…, ¿será capaz?
Muchas personas han comparado este libro con Sexo en Nueva York, y es cierto que en algunos momentos ves a Samantha en el personaje de Lola, a Charlotte en el de Nerea, algunas notas de Miranda en Carmen y, desde luego, a Carrie en Valeria; pero no, estos personajes tienen una complejidad propia y eso es refrescante.
La historia engancha. La facilidad con la que se lee permite que disfrutes del libro con soltura. ¿Hablamos de sexo? Hablemos de él. Lo mejor de todo: no hay tapujos cuando se trata de este tema, punto central del libro.
Pero va más allá. A estas alturas, ya sabréis que yo nunca me quedo en la superficie. Valeria es un reflejo de nuestras emociones más profundas. Se debate continuamente entre la impotencia por que todo fuera como solía ser y la naturalidad de su sexualidad. Es una mujer con defectos, y como todas, acaba exagerándolos en ese sí y no del: debería escribir más, debería portarme mejor, debería arreglarme tanto como antes, debería... ¿Qué es si no la imagen que damos de nosotros mismos la seguridad con la que nos enfrentamos al mundo? Todas sabemos que, si no nos arreglamos la manicura, no nos sentimos mal solo por no estar monas, sino porque unas uñas descuidadas dejan al descubierto nuestro estado de ánimo (aunque solo sea visible a nuestros ojos). La vulnerabilidad no nos gusta. Sí, somos complicadas; pero esto es lo que le sucede a Valeria. Ella solía ser muy coqueta y, de pronto, su mundo ha cambiado sin que ella pudiera evitarlo.
«—Hablo en serio, Lola. Creo que me he equivocado dejando el trabajo. —Me agarré la cabeza entre las manos y noté el bamboleo flácido de mi moño deshecho»
Sus zapatos son los tuyos, sus temores, sus inseguridades son las tuyas. ¿Os atrevéis a probároslos? No seáis tímidas. Os presento a Valeria, vuestro otro yo.

lunes, 11 de mayo de 2015

1984

 Entre palabras anda la historia. 

Autor: George Orwell


Todos hemos oído hablar de la famosa teoría del Gran Hermano, pero pocos sabemos realmente de dónde viene. Deducimos en qué consiste a raíz del famoso —me ahorro la rima despectiva— programa de televisión, aunque lo cierto es que El Gran Hermano va mucho más allá.
¿Imagináis un mundo donde todos vuestros movimientos son controlados y estudiados, donde el mínimo parpadeo puede suponer un horror mucho peor que la muerte? Tal vez ahora, debido a todos esos rumores (ciertos o no) sobre el control que llevan a cabo los gobiernos, termináis por pensar que sí os encontráis dentro de ese mundo que Orwell ya predijo; sin embargo, su situación alternativa es un poco más escabrosa.
«Winston se mantuvo de espaldas a la telepantalla. Así era más seguro; aunque, como él sabía muy bien, incluso una espalda podía ser reveladora»
Winston es el protagonista de esta historia en la que el narrador cuenta cómo es la forma de pensar que envuelve a todos los personajes, divididos en Miembros del Partido y Proles. El libro está lleno de observaciones cotidianas y reflexiones políticas de fácil entendimiento, y esto es lo mejor del libro: puede interesaros o no este tema y comprender al mismo tiempo cuáles serían las consecuencias del gobierno planteado por el autor. A su vez, nunca llega a establecer una opinión en firme sobre un tipo de ideología concreta, y de este modo, no condiciona al lector sobre tales pensamientos. Sí os invita a reflexionar explicando los motivos y los medios por los que podría ser una realidad para el día de mañana.
Se trata del poder y de sus ramificaciones, pinceladas de hasta dónde puede llegar. ¿No se dice que la información es poder? Pues bien, este gobierno recreado tiene como lema, de forma subliminal (y a la vista de todos), esta expresión. La persigue y se asegura de que todos cumplan su papel asignado en torno a ella. ¿Pueden cuestionar su entorno los que viven modificados para el Doblepensar? Ah, esta palabra os traerá de cabeza, porque para comprender sus verdaderos matices deberéis llegar hasta las últimas hojas. Y en estas os recomiendo un alto grado de concentración.
Al margen de la política —es difícil separar este tema de los aspectos principales del libro puesto que estamos hablando de su trama—, se desarrolla una historia que podríamos llamar secundaria: una relación prohibida en un mundo donde la sexualidad está sumamente vetada, a excepción de la procreación, también controlada.
Orwell y yo os invitamos a entrar en este universo vigilado donde, si te arriesgas a escarbar, puedes acabar encontrando algo mucho peor de lo que te llevó a investigar.

Adelante, pasad a 1984.

viernes, 8 de mayo de 2015

Qué bello es vivir

 Yo pongo la peli, vosotros las palomitas. 

Comienzo mi aventura "reseñística" con una película del 46. 
Qué bello es vivir es una de esas historias que te hacen sentir emociones de todo tipo. Vives cada una de las desgracias de Bailey y te identificas enseguida con él. Todos hemos sido soñadores alguna vez —algunas nunca hemos dejado de serlo—, y como buen soñador, él solo quiere avanzar, conocer qué hay más allá del pueblo en el que se crió. Desde el principio queda reflejada la persistencia del protagonista por intentar mantener el equilibrio entre deber y desear. Y así, por no abandonar a su Comunidad, ve cómo los que le rodean triunfan mientras él tan solo puede seguir soñando con que algún día llegue su turno.
Pero la frustración de Bailey explota en el momento en el que el mundo que tanto trabajo le ha costado mantener se viene abajo. Es entonces cuando llega el guiño de la película, y a mi parecer, el mejor personaje: su Ángel de la Guardia (sin alas). ¿Quién no se ha preguntado alguna vez qué sería del mundo si no hubiera nacido? Lo que este angelito le muestra hace que el ambicioso y esperanzado Bailey comprenda por fin el sentido de la vida.


La película tiene momentos cómicos, como el de los arbustos; dramáticos, como la escena con su primer jefe o con el tío; frustrantes, como..., todas las escenas de Potter, en realidad; y muy tiernos, como la de los carteles. Es larga, aunque es crucial ser testigo de todo lo que le sucede, cómo y por qué, solo así es posible empatizar con el personaje en profundidad.
Es una película totalmente recomendable que debe enfocarse desde el positivismo: Bailey no tiene una vida fácil, pero intenta siempre salir adelante. Aunque a veces sea necesario que alguien nos muestre lo que nosotros, una vez enfrascados en nuestra tozudez, no seamos capaces de ver. 

La vida es maravillosa y, oh, sí, qué bello es vivir.
«Búfalo no puede dormir, no puede dormir, no puede dormir…»

jueves, 7 de mayo de 2015

Nuevos horizontes

Últimamente me ha rondado la idea de diversificar un poco más el blog, así que he decidido hacerle un hueco a las reseñas; pero no solo sobre libros de temática variada, sino también de películas. Fundamentalmente antiguas.
Espero que os sean de utilidad.
¡Nos vemos en el siguiente post!