Palabra, flecha ígnea, tú me atraviesas.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Amigo mío

Amigo mío, qué duro es decirte adiós.
Son tantos los momentos que quiero recordar contigo que me abruma la nostalgia que acompaña a cada uno de ellos. Y el dolor..., el dolor de no querer y tener que decirles adiós. A ti decirte adiós.
Mi despedida, con una sonrisa a medias, con una emoción reclusa por el abrazo que no nos damos. Mi despedida me sabe tan amarga y oxidada que me siento injusta con nuestra historia. Pero, ¿existe acaso la buena forma de arrancarse del pecho un trozo del alma?
Amigo mío, tú que tanto fuiste.
Amigo mío, qué duro es decirte adiós.

No hay comentarios :

Publicar un comentario