Palabra, flecha ígnea, tú me atraviesas.

viernes, 30 de agosto de 2013

Apunte literario (29)

Visita fugaz. Lo que hoy os dejo es una breve cancioncilla que Calderón de la Barca introdujo en su teatro Eco y Narciso
Entonadla como os apetezca, sacadle el ritmo, pero imaginad para hacerlo que lo canta una ninfa y escuchad, a través de vuestra propia voz, qué os dice. Estoy segura de que alguna vez os habéis sentido así, y si la repetís a modo de estribillo suave, averiguaréis que esta pequeña estrofa tienen la capacidad de calmaros.

«Sólo el silencio testigo
ha de ser de mi tormento;
y aun no cabe lo que siento
en todo lo que no digo».

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